Mirar desde dentro

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TIEMPOS DE CRISIS, TIEMPOS DE OPORTUNIDAD 

(NEKYIA, el viaje nocturno por el mar)

 

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Existen ciertos momentos de la vida, en los que suceden acontecimientos inesperados que impactan en nuestra forma cotidiana de vivir. Esos momentos coloquialmente los llamamos tiempos de crisis. En ellos, por un período de tiempo algo se detiene, dejamos de ser los mismos de siempre y tal vez, ya no regresemos, al ser un camino de ida sin vuelta. Algo se derrumba, se rompe, se abre, se deshace, se expone, revienta,  se destruye o muere.

La Nekyia, en la poesía griega es el viaje al Hades (inframundo o mundo de los muertos), en la Odisea,  se describe la conexión de Odiseo con el Hades. También se relaciona esto con el descenso de Jesús a los infiernos y Dante en su Divina Comedia. Carl Jung, un famoso psiquiatra suizo, en un momento de crisis de su vida, cuando rompió con el súper famoso Sigmund Freud, experimentó su propia Nekyia, en la que estuvo en contacto con lo más profundo de su psique (alma o mente), de la que extrajo una serie de imágenes que plasmó en dibujos y pinturas (algunas de ellas en su Libro Rojo).

Estos ejemplos culturales y biográficos, son situaciones que cualquier persona como tú y como yo podemos vivir, no una, sino en diferentes momentos de nuestra vida. Cada una de ellas tiene sus características particulares y definidas, según la etapa de vida que cursemos. Cuando nos abordan, son como un tigre que desde la oscuridad del asecho ataca a su presa, tomándola por el cuello, sin saber esta por donde vino el peligro, así nos sacudimos y quedamos atrapados, cuando la crisis toca a nuestras puertas.

El dolor perfora en nuestro corazón, exponiendo una herida, probablemente antigua, y se vierte nuestra sangre, símbolo de la vida, que sentimos que se nos va. Tal vez, el miedo que nos embarga, es que las cosas ya no serán igual, y nos duele mucho perder lo que teníamos y posiblemente no valorábamos lo suficiente.

Pero algo inesperado ocurre, se genera la oportunidad de relacionarnos con aquellos habitantes de la zona oscura de nuestra personalidad (nekyia), o la cosa que normalmente evitamos o evadimos de nosotros mismos y que recurrentemente se manifiesta en nuestro sueños. Créanme, ya no hay lugar para escapar, los refugios que siempre empleamos para no ver, se derrumban y se tornan obsoletos, ya no sirven. Por ejemplo, la televisión, los videojuegos, las compras, el alcohol, ciertas amistades o relaciones superficiales o cosméticas de las redes sociales, por citar unos cuantos.

El dolor y miedo de las crisis, es algo que te corroe lastimeramente, el tiempo se pausa y la luz y color que percibimos se torna gris, experimentando una sensación de vacío y hueco en lo más profundo de nuestro ser. Las cosas ya no se perciben igual, algo ya no está y es posible que no regrese y no podemos tal vez ser capaces de aceptarlo. Todo esto traen consigo esos habitantes de la oscuridad.

Pero a pesar de ello, existe una oportunidad cuando el corazón herido se abre, es como una puerta que permanece cerrada, pero en estos tiempos se abre de par en par, para hacer alma y conectar con el MISTERIO, a lo que algunos ritos chamánicos denominan como iniciación.

Samuel Díaz P.

Publicado por Samuel Díaz

Psicólogo clínico, investigador apasionado del alma, autodidacta, y con largo recorrido por diferentes escuelas, enfoques, visiones y experiencias de lo que es la psicología y aquello que pretende estudiar, así como de experiencias que la trascienden.

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